JÚNIOR MASCULÍ FASE REGULAR JORNADA 13

Júnior 57 – Viladecans Vermell 83

Antes de nada, felicitar a Viladecans por el buen partido realizado. Por el buen planteamiento de él, por maximizar la superioridad física con una dosis de esfuerzo superior a la nuestra y por romper con insultante sencillez nuestros ajustes tácticos con el simple hecho de estar más concentrados que nosotros.

Seguramente dentro de cinco o diez años recordaremos este equipo como ese grupo de amigos que promediaron 100 puntos durante los primeros 6 partidos que jugaron y se mantuvieron invictos las primeras 19 jornadas de competición, consiguiendo así ser campeones de una liga en la que la temporada pasada quedaron últimos.

No como un conjunto de individuos que ha dejado de ser más que la suma de las partes. No como ese carácter ganador transformado en victimismo para poder evadir cualquier tipo de responsabilidad en la gran catástrofe que supone perder un partido de básquet en Júnior nivel C-1.

Viviendo en una sociedad en la que se valora más los resultados que el crecimiento podremos seguir justificando y excusando la falta de madurez mostrada con un ”Da igual porque ya somos campeones”. Durante todo el año estuvimos cómodos encontrando una identidad en el ideal de estar pendientes del camino y no del destino en sí. Pero ahora que hemos llegado al lugar en el que queríamos estar, si no mantenemos la identidad que nos hizo llegar hasta él… No habrá servido de nada. Sería como vivir en un espejismo, porque no hay destino al que llegar, solo existe lo que hacemos.